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Ayotzinapa muestra 55 años de violencia que no se quieren ver

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Entrevista¬ Azul Ramos

Ludovic Bonleux es un documentalista nacido en Francia y radicado en México desde hace 18 años. Gran parte de sus documentales están hechos en Guerrero y habla en ellos sobre los movimientos políticos y sociales, así como la violencia política y la guerra de las drogas en Guerrero.

Ludovic trabaja en Guerrero sobre violencia política desde 2002 y ha hecho documentales como “El crimen de Zacarías Barrientos”, que habla de los desaparecidos de la Guerra Sucia en Atoyac; otro es “Acuérdate de Acapulco”, el cual retrata el puerto “entre la nostalgia del pasado y la violencia de hoy”, y otro más, que se llama “Guerrero”, recopila la historia de activistas y sale en 2017.

El pasado martes 27 de septiembre presentó en Iguala la película colectiva “Ayotzinapa 26”,  en la que participan 26 directores, la mayoría mexicanos, otros de Argentina, Brasil, Bélgica y Francia, en la que muestran el impacto cultural y social que generó la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.

“Ayotzinapa 26” consta de 26 cortometrajes de 3 minutos cada uno, enfocados en exigir justicia para los 43 estudiantes desaparecidos y las más de 27 mil personas desaparecidas en México -según Amnistía Internacional-, para exigir justicia. En la cinta se muestra el dolor de las madres y los padres de los desaparecidos, cómo estarían viviendo los estudiantes; otros hablan del asesinato de periodistas y su trabajo, “es una mezcla de visiones”, dice Ludovic.

“El proyecto es una suerte de trabajo comunitario, hay documentales, animación, videoarte, toda una recopilación de varias visiones sobre el caso”.

-¿Cómo surgió la película?

-La propuesta viene de Amnistía Internacional hace un año, en septiembre de 2015. Sergio Ortiz, de Amnistía Internacional, convoca a directores para denunciar varios sucesos de Iguala y exigir justicia. Cada uno podíamos presentar nuestra visión. Hasta ahora se han presentado en festivales, en centros culturales y sociales, en Ecuador, Estados Unidos, Francia y se va a presentar pronto en Brasil y Perú.

Hubo proyecciones gratuitas, pero cuando se cobraba, “el apoyo va directo a los padres de los 43 estudiantes desaparecidos”.

La participación de Ludovic en “Ayotzinapa 26” se llama “Mensaje a la nación”, donde  “utilizo imágenes de archivo e imágenes que filmé en Tlapa cuando hubo elecciones y los militantes del Movimiento Popular Guerrerense (MPG) y civiles armados se enfrentaron contra los policías para evitarlas”.

Después de esos enfrentamientos, “me tocó ver a Antonio Vivar Díaz asesinado por policías federales el 7 de julio de 2015. Después de la desaparición de los 43 estudiantes, muere Vivar y no fue una noticia internacional, y esto está relacionado”, recrimina.

– A partir de la desaparición de los 43, ¿qué cambio notas en Guerrero?

Está la cancelación de las elecciones en Iguala, diciendo que no estaban en orden para ejercerlas. A pesar de buscar el apoyo, la represión sigue igual para los padres. Hay un movimiento internacional de protesta, gente que está muy atenta, que hace acciones, que está marchando.

-¿Hay una diferencia entre el Guerrero de antes al de ahora?

Tengo 18 años viviendo en México y desde el 2002 trabajo en Guerrero. Noto que desde 1960 el Ejército dispara contra civiles. Guerrero ha vivido 55 años de violencia política. En 2005-2006, la violencia desde el narcotráfico pasó de ser contra políticos y se fue hacia la sociedad. Luego, en el 2011, algunos normalistas habían sido asesinados en la Autopista del Sol por policías. Para el 2014, más o menos 15 activistas fueron asesinados, entre ellos, Luis Olivares y Rocío Mesino.

La desaparición forzada de los 43 estudiantes y el asesinato de 9 personas la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014 sí traería consigo un cambio: “se empezó a mirar a Guerrero, algo que antes se ignoraba. Son los hechos de Iguala que ayudan a que muchos salieran a buscar a sus desaparecidos, tal como lo cuenta Mario Vergara Hernández.  Mucha gente ha perdido el miedo y está al corriente de lo que sucede en Guerrero y en el país. Aunque algunos otros, en gran parte, aún no se deciden a ver”.